Busco tal vez en tus palabras un poco de contención sin rostro, que aunque mi alma se acurruque en vos, nunca estarías para abrazarme y hacerme feliz mirándome a los ojos, tal como pasa en mi cabeza. Pero no te culpo por mi inconsciencia (¿inocencia no sería mejor?), creo que tenías bien en claro desde el día en el que concretamos nuestra primer charla que no sería igual, lo anecdótico que podrían decir nuestros labios, y lo poético de nuestra situación.
El teléfono vuelve a sonar, lo único que puedo hacer es suspirar y descansar mi cabeza en mis manos (otra vez, otra vez).
martes, 10 de noviembre de 2009
Tus palabras, tu recuerdos me hacen MAL
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario